Pedro's profileMi rincón para decir alg...PhotosBlogListsMore Tools Help

Mi rincón para decir algo

Pedro López Soto

Occupation
Location
Interests
Malagueño residente en Madrid, bajito, gruñón, calvo y como buen Leo, egocéntrico y algo chulo. Toda una joya para qué negarlo,hay quien me acepta así, hay quien no me acepta pero me sobrelleva, y hay quien no me lleva de ninguna manera. En fin, la vida nos enseña y nos permite evolucionar, nunca se sabe qué será de nosotros el mañana, pero ahora están las cosas así. Un saludo a todos.

Video Player for YouTube

Loading...
Photo 1 of 16
January 03

Pollo en pepitoria

Esta receta la hacía mi madre en invierno y resucita a un muerto. Ahora la hace mi hermana Mari cuando voy al pueblo.

Ingredientes para hacer una olla grande que dure tres días.


- Si estás en el pueblo, una gallina vieja que hace mejor sabor, si no, un pollo entero. Opcionalmente se puede hacer con una bandeja de muslitos y otra de pechugas para que la carne quede más limpia.
- Una cabeza de ajos gorditos.
- Un manojito de perejil.
- Un puñaíto de almendras peladas.
- Una cebolla de las que cría mi padre que son como melones.
- El aceitito y la sal.
- Agua para llenar la olla hasta que le queden cinco deítos.
- Nuez moscada.
- Azafrán.
- 1 huevo.
- 1 patata.

Se pone el agua a hervir en la olla y no hace falta que sea la express, que la pepitoria es para hacerla sin prisas. Si se va a echar muslitos de pollo, para que tenga mas cuerpo se le puede echar una pastillita de caldo de ave.

Mientras hierve, se hace un sofrito con la cebolla, el ajo, el perejil y la almendra, todo bien fritito. Se aparta el sofrito y se pasa por la batidora con un poquito del agua o caldo que hemos hervido, hasta que quede una pasta fina que apartamos. En el mismo aceite del sofrito se echa el pollo troceado, o los muslitos y las pechugas y se fríen hasta dorarlos bien.

Para entonces el agua o caldo ya estarán hirviendo, así que echamos el pollo frito, la pasta del sofrito y un poquito del aceite que usamos en la sarten.
Se deja todo hirviendo como una hora. Una vez que el caldo ha tomado cuerpo se rectifica con la sal y se le da un toque de nuez moscada y azafrán, sin pasarse que es sólo para darle color. Ya al final se le echa el huevo para que se ahíle bien en el caldo. Aparte se corta la patata en dados pequeñitos y se fríen hasta que quede crujientes.

Se sirve el caldo en plato de cuchara con los daditos de patata fritos y un chorrito de limón, y de segundo plato se come el pollo.

Olvidaba comentar que también se puede hacer en pepitoria el pavo aunque en este caso necesitará más cocción probablemente. Bueno, ya puestos, como si se quiere hacer avestruz en pepitoria pero claro, habría que tener una olla en consecuencia y los ingredientes habría que prepararlos a escala 1:10.

April 25

La odisea de la Empanada.

Quién me iba a decir que comerse una empanada gallega sería una auténtica aventura.
 
El pasado jueves 19 me encontraba en Santiago de Compostela por motivos de trabajo, y ya en la sobremesa nos dió por hablar de comida. Entre otras cosas eso me comentó uno de los comensales: se distingue a un gallego porque después de una buena vianda siempre habla de comida. Aunque yo creo más bien que eso es un deporte nacional.
 
En el transcurso de la conversación salió por mi parte malagueña el salmorejo, el puchero, la sartená, y por la parte gallega por supuesto el marisco -Ahí aprendí que el buen marisco se come en los meses que tienen R- y cómo no, la empanada. Concretamente la empanada de zamburiñas, un molusco parecido al berberecho pero más gordito y jugoso. Concretamente recordé cómo hace un par de años trabajando en el Psiquiátrico de Conxo (habéis leído bien, los informáticos estamos hasta en el psiquiátrico) unos alumnos míos me llevaron a un sitio muy enxebre (rústico) en el que se comía con los dedos, literal, y figuradamente, porque la empanada de millo (maiz) con zamburiñas fué de lo más bueno que he probado por estas tierras.
 
Pues bien, teniendo en cuenta que la jornada ya estaba acabada y tenía toda la tarde para pasear por Santiago antes de tomar el avión a las ocho, tomé la determinación de buscar una buena empanada, si era posible de zamburiñas.
 
El paseo por Santiago bien... la búsqueda de la empanada... en fin... la primera tienda donde fuí efectivamente tenían una pequeña porción algo seca del día anterior por la que la señora me pedía seis euros. Me excusé amablemente diciéndole que quería para cenar una empanada grande, y bien cierto que era... pero tenía que haber intuído algo. En la segunda tienda le digo al señor que quiero empanada de zamburiñas y puso la cara del que le hablan de las Meigas... dijo que eso sólo se hacía por encargo de un día para otro y añadió: Y eso se paga oiga usté dando dos golpes con el puño que me despertaron de mi ensueño, y me hicieron salir de allí sintiéndome como si hubiera intentado ir a comprar coca o algo prohibido. Caray con la empanada de zamburiñas... -concluí- debe de ser un auténtico delicatessen... En fin... en el tercer intento también tuve que salir casi por patas, porque en cuanto dije la palabra mágica, la señora dijo que hay que ver cómo somos los turistas, que queremos cualquier cosa y en el mismo momento, que la hubiera encargado dos días antes, y allí la dejé con la disertación turístico-moral porque ya estaba completamente convencido de que de zamburiñas... nada.
 
Era ya casi la hora de irme al aeropuerto y para colmo llovía... así que busco taxi y me encamino hacia allá, con la esperanza de que en las tiendas esas en las que venden cosas para los guiris pudiera encontrar alguna empanada aunque fuera de gominolas. Nada de nada. El puesto estaba cerrado. Los turistas de hoy no querían productos gallegos. Me encamino para la zona de embarque dispuesto a entrar en el avión sin mi trofeo, y OH!!!!! Maravilla de las maravillas!!!!! en una pequeña cafetería de las de tomar algo antes de subir al vuelo había dos maravillosas empanadas!!!
 
Me pedí la de bacalao, más que nada porque no la había probado nunca, porque lo de las zambu...leches!!! ya lo había descartado por supuesto. Cuando la empanada ya está empaquetada, voy a pagar con tarjeta... zas! las tarjetas no funcionan... cielos! mi empanada! en fin, ni siquiera el hecho de que pusiera la cara del gato de Shreck ni que aquello por supuesto enterneciera a la chica que me atendía, servía para aceptar la cruda realidad. Soy persona honrada y aunque estuve tentado de pillar la empanada y salir corriendo para el avión, me contuve y la dejé.
 
Pero no terminaba la peripecia... volviendo a la cola del avión con la cabeza gacha y la mano en el bolsillo recordé el cambio del taxista, y contando las monedas y un billetillo de cinco perdido en la cartera, tenía lo justo para pagar!!!!!!!! regresé corriendo, la chica me miró toda emocionada, me dijo que le había dado mucha pena, la gente nos miraba, yo casi tenía lágrimas en los ojos... bueno, que me llevé la empanada ante los atónitos ojos de los que allí había con cara de no entender nada.
 
Por fin entramos en el avión y sólo había un portamaletas vacío, la empanada abultaba demasiado pero no podía perderla de vista porque no se veía, y cualquiera con un maletón me la podía aplastar. A la primera chica que llegó pude advertirle a tiempo, y pude poner la empanada sobre su maleta, pero hete aquí que quedaba hueco y un segundo señor hablando con su móvil estuvo a punto con su maleta de hacer sandwuich de empanada con maletas... la voz que le dí al señor, y el hecho de que ya todos alrededor estaban tan pendientes como yo de la empanada hizo que un grito colectivo lo asustara y no llegara a poner la maleta. Del susto se pasó a las risas. La gente ya voceaba: Que saque la empanaaaaadaaaaa, que saque la empanaaaadaaaa, que no las comeeeemos que nos la comeeeemos. En fin... en lugar de despegar de tierra yo quería más bien que me tragara. A estas alturas y antes de despegar, hasta el piloto sabía que yo llevaba empanada para cenar a casa.
 
El resto del viaje bien, salvo por algunos baches a 9000m que no hicieron peligrar la integridad de la empanada, todo correcto, aunque todavía me quedaba luchar por un taxi en la T4 que además admitiera tarjeta, porque todos los fondos en metálico habían ido a parar a la financiación de la susodicha protagonista de este blog. Finalmente, a las 11:30 de la noche, la empanada llegó a casa. Claro que para esa hora, y desesperado por la tardanza, Albert ya había preparado tortilla de patata con majaíto de piquillo, piñones y pan frito. Una de nuestras delicatessen caseras. Obviamente, doña empanada tuvo que esperar al día siguiente.
 
Después de esto, quien haya aguantado leyendo hasta el final, entenderá lo que dije: comer empanada es toda una aventura.
 
Próximamente: El San Antonio que viajó al otro lado del charco.
 
 
 
 
 
February 12

Mis señoras imposibles

Llevo seis años trabajando en esta empresa.
 
Por motivos laborales, de forma esporádica viajo, y uno de mis destinos habituales es Vitoria. Siempre que vengo aquí, aproximadamente una vez al año, me alojo en el mismo hotel, un hotelito céntrico y acogedor que no está nada mal y en el que se cena de puta madre sin tener que salir a la calle, porque hay que reconocer que Vitoria será una gran ciudad urbanísticamente hablando, pero tiene un clima de perros. Algo tenía que tener, si no, a ver quién vive aquí...
 
Lo curioso de este tema aparentemente sin importancia es que cada vez que bajo al restaurante desde hace seis años, me encuentro siempre con una tertulia de señoras. Cinco damas de buena familia con unos peinados imposibles y unos modelazos de lepoardo y cuero que combinan con más o menos acierto cada día para que parezca que siempre van recien salidas de la boutique.
 
La verdad es que le he encontrado el morbillo a eso de sentarme en una mesa cerca de esta pintoresca tertulia porque sus conversaciones no tienen desperdicio. Cuando una de las contertulias va al aseo, el resto del grupo se dedica a criticar lo mal que le sienta el modelazo que lleva ese día, lo que su marido hizo hace algunos años y ahora ella calla, lo espantoso que fue la última fiesta de cumpleaños que celebró y cosas por el estilo... sin embargo, ahí siguen, inamovibles. Forman parte de la decoración, como un cuadro costumbrista de Goya que el hotel hubiera puesto ahí para solaz de los clientes que vamos a cenar, por cierto, creo que ya lo dije, muy bien.
 
Esta mañana, comentando la escena con un chico de la ciudad me contaba que hace quince años vivía en esta zona, pasaba por aquí a diario, y veía exactamente al mismo grupo. Increíble pero cierto.
 
Hoy la conversación versaba sobre los espíritus y las almas en pena. Una de ellas, un poco más versada en la materia les comentaba a las otras que eso de aparecerse en forma de ectoplasma no podía hacerse sin razón aparente. Después de un rato de charla y como siempre, se despidieron con un par de "muá muás" y un "mañana a las siete verdad rica?" y fué en ese momento cuando se me iluminó la razón. Claro! dije yo, claro que hay un motivo aparente, si mañana, el destino no lo quiera, una de mis imposibles señoras dejara de existir in corpóreo, no podría faltar a la cita de las siete, sino, a ver cómo iba ella a lucir el modelazo de leopardo del día!!!. Lo dicho, antes No-Muerta que sin el abrigo de chinchilla... pero en la tertulia, a las siete... rica.
 
Es bueno saber que en este mundo tan cambiante hay cosas que no variarán nunca. Ellas seguirán siempre tan divinas, tan marialways, tan críticas consigo mismas y con el acomodado mundo que las rodea... si mañana cae una bomba nuclear, estoy seguro que al día siguiente llegaré al hotel a cenar, y allí estarán ellas, criticando lo mal que le sienta el traje NBQ a la que acaba de ir al aseo, y lo espantoso que queda el lipstick de brillo aplicado contra la mascarilla repiratoria. Siempre allí. Siempre imposibles y pintorescas, pero divinas de la muerte.
 
Moraleja. Seguiré viniendo a este hotelito para reafirmarme en que todos tenemos un destino y un objetivo que cumplir en la vida
 
November 24

Sartená de Huevos Rotos con Papas

Este plato lo ponen muy bueno en la taberna andaluza El Doblao, en la calle Jacometrezzo, cerca de Callao, en Madrid. Allí no le
echan morcilla, pero se puede hacer todas las variantes que uno quiera. Por cierto, que en El Doblao no te miran con cara rara si
va un grupo de muchos tíos con barba :-)
 
Ingredientes (Para dos tíos con hambre)
 
3 papas gorditas
200 gr. de picadillo de chorizo
100 gr. de morcilla de Cártama
2 huevos
Aceite de Oliva
Sal
 
Las papas se cortan en rodajitas que no sean ni muy finas ni muy gordas y se echan a freir. No deben estar muy fritas para que
luego queden jugosas. Que estén crujientes pero lo justo. Aparte, en otra sarten, se saltea el picadillo de chorizo con la morcilla
cortada en daditos hasta que todo esté bien dorado. Cuando acabemos de freir las papas, en el mismo aceite, freímos un par de
huevos, si podemos hacerlos con encajes quedará mejor presentado el plato.
 
En una fuente o plato grande se hace una cama con las papas y encima se le echa el picadillo de chorizo y la morcilla con el
aceitito que suelten. Encima de todo esto echamos los huevos fritos y se presenta así.
 
Para comer, se rompen los huevos sobre las papas y el revuelto y se mezcla todo. Se come en la misma fuente pringando con un buen
pan de chapata cortado a pellizcos y rebañando bien.
October 27

Algunas recetas de mamá

Puchero con Pringá

El puchero en Andalucía es el equivalente al cocido en Madrid, pero más light. El clima da la cosa así.

Ingredientes (pa una pechá de gente)

300g de garbanzos
500g de carne de cerdo
Medio pollo limpio. (Es más cómoda la pechuga limpia, pero los huesecillos dan sabor al caldo)
1 Morcilla de Cártama Estación (En Mercadona la venden)
1 par de choricitos
200g de tocinito
Los avíos del puchero (Hueso viejo, pellejo salado y espinazo)
2 tronquitos de apio
1 puerro
1 nabo
2 zanahorias
1 cebolla
1 papa bien gordita
Sal

Los garbanzos se ponen en remojo el día antes. Por la mañana se echan unos tres litros de agua templada en una olla y se ponen a calentar los garbanzos con la carne, los avíos, el chorizo, la morcilla y el tocino. Cuando rompa a hervir irá criándose una nata espesa en la parte superior de la olla. Esa grasa es conveniente retirarla para evitar que el caldo quede excesivamente graso. CUando hemos conseguido que no críe tanta grasa el caldo, vamos añadiendo el resto de la verdura. Primero el apio, puerro, nabo, zanahorias y cebolla.

Mantener la cocción a fuego lento durante una hora más o menos. Un cuarto de hora antes de retirar del fuego, añadir la papa, si la echamos antes, se desharía demasiado.

Una vez retirado del fuego, apartamos toda la carne por un lado para la pringá, y el caldo y la verdura por otro para el primer plato.

Primer Plato.

En platos hondos se cortan lasquitas de pan cateto bien duro (Recomiendo el de la panadería de La Curruca de Coín, que se hace en un horno que data de 1800, pero claro, ya se que es difícil conseguirlo) y se añade una ramita de yerbabuena. A esto le echamos el caldito del puchero con unos garbanzos y alguna verdurita.

Segundo Plato

La forma tradicional de hacer la pringá era machacar en el plato de haberse comido el primero, con el tenedor, lo que nos íbamos a comer de carne, morcilla, tocino y chorizo, y luego mojarlo con pan. Ahora se ha puesto de moda pasarlo por la batidora todo y prepararlo en una tarrina para untarla como si fuera paté. En muchos bares de Sevilla podemos encontrar el típico montadito de pringá hecho así.

--------------------------------------

Guisillo de lentejas al estilo de mamá

Ingredientes

75g de Lentejas por persona
Choricito
Morcilla. Las de Cártama Estación están muy bien
Una patata
Una hoja de laurel
Una cabeza de ajos entera
Una pizca de pimienta
Aceite
Sal

Las lentejas se ponen en remojo el día antes, y cuando se vaya a hacer el guiso se echan en la cacerola y se ponen a cocer justitas de agua y con la hojita de laurel. Es preferible no ahogar las lentejas en agua e irles echando poco a poco cuando se vaya consumiendo, chorritos de agua adicionales para mantener el nivel.

Aparte, se hace un sofrito con el pimiento, el tomate y la cebolla, y se tamiza bien una vez hecho, para quitar las pieles y las pepitas. Un buen truco es triturarlo todo previamente, limpio de pieles y pepitas y así nos ahorramos pasarlo luego por el chino.

Cuando las lentejas estén empezando a estar tiernas, y no dejándolas mucho tiempo porque se desharían, se le echa el sofrito a la cacerola y se le da el último hervor. La cabeza de ajo sin pelar la tostamos un poco al fuego y la echamos también entera en la perola. Para evitar que quede demasiado graso, es entonces cuando le echamos el choricito y la morcillita enteros, sobre todo la morcilla, porque si la cortamos se deshace en la cacerola.

Rectificamos de sabor con la sal y la pimienta y retiramos del fuego. El chorizo y la morcilla ya cocidos se pueden entonces cortar en trocitos y volverlos a echar en la cacerola.

Se sirve bien caliente y recién hecho.

----------------------------

Salmorejo.

Ingredientes:
Tomates bien coloraítos
Pan duro del día anterior
Unos dientes de ajo
Aceite de oliva virgen
Sal
Huevos
Jamón curado

Antes de prepararlo todo hay que poner en remojo el pan, el mejor es el pan blanco sobrante de otros días. Se escogen los tomates más coloraítos que haya en el huerto y se escaldan un poco en agua caliente para pelarles la piel. Si están suficientemente maduros este paso no es necesario. Las cantidades de pan y de tomate son muy relativas y dependen del espesor que se le quiera dar al salmorejo, aunque lo habitual es el doble de tomates que de pan. En una cacerola se echan los tomates pelados y el pan bien escurrido de agua. Se pasa todo bien con la batidora hasta que se haga una pasta a la que vamos añadiendo poco a poco aceite de oliva hasta que tenga la consistencia y suavidad deseada. Sólo queda rectificar de sabor con la sal y los ajos, al gusto. Meter en la nevera hasta la hora de consumirlo.

Se cuecen los huevos para rayarlos y se corta el jamón en taquitos. El salmorejo se presenta en cazuelitas de barro independientes con un poco de huevo rallado y unos taquitos de jamón.

De nuevo por aquí.

Bueno, después de unos meses frenéticos en los que al fin tenemos un piso propio para vivir, hemos reformado otro para alquilarlo y he sacado mi titulito de ingeniero después de 9 años de retraso, parece que todo empieza a normalizarse un poco. Es mucho lo que queda, pero ahora depende de la economía casera y eso no se puede decidir, bueno sí... renunciar a unas merecidas vacaciones, pero qué se le va a hacer.
 
En cualquier caso, siempre que pueda y se me ocurra algo, volveré a escribir cosas. Ya sé que sólo escribía cuando me encontraba mal, pero supongo que el escribir cuando uno se encuentra bien es cuestión de esfuerzo. El truco está en escribir para tí mismo, total, quién te va a leer? pero lo gracioso del asunto es que nos leemos unos a otros y eso da mucho juego.
 
Algo que me está ocurriendo ultimamente es recuperar las recetas que hacía mi madre en casa, y las de mi prima Catalina de Sevilla con la que viví unos años. Mi hermana apuntaba en una libreta las recetas de mamá y las sigue haciendo igual. Reconozco que soy un pésimo cocinero, pero tener casa propia y cocina nueva anima mucho, así que estoy recuperando la memoria perdida. De momento he hecho alguna cosilla que estoy transcribiendo de la libreta de mi hermana a este ciber-medio. Simplemente lo hago porque me trae buenos recuerdos, y, oyes, si a alguien les sirve, pues cojonudo.
 
Bueno, en la próxima entrada meto tres platillos sencillitos pero que a mí me gustan bastante.
 
Saludetes.
May 28

Freaks que no lo son tanto (En defensa de quien merece la pena, osea, El Koala)

Empiezo con una pregunta. Dónde está la frontera en la que debemos considerar algo como esperpéntico, bufonesco, patético, absurdo, cutre, o como se le llama hoy en día freak?.

Jesús Rodríguez, El Koala, ha triunfado. Eso no lo puede negar nadie, y por supuesto, saltan las envidias. Y por dónde van a atacar los periodistas de medio pelo que probablemente sólo hayan escuchado una vez la famosa canción?. Pues como os podéis imaginar, atacan por donde aparentemente duele. Por ejemplo, diciendo que tiene maneras sonoras de antropoide (Javier Pérez de Albéniz - El Mundo), o que es un fenómeno zopenco y cutre e incluso argumentan que ha sido promovido por los socialistas de Chaves para hacer contracultura (M. Martín Ferrand - ABC) y así muchas más.

A Jesús Rodríguez El Koala, no hay más que oírlo hablar para ver que es un tío sencillote, simpático y que se ha ganado las habichuelas como ha podido hasta que ha dado el pelotazo. Pero al contrario de la cultura del pelotazo que muchos encorbatados de pelo con gomina conocen en Andalucía, el pelotazo de Jesús es un pelotazo de lo más honrado.

Jesús habla como la gente de pueblo de Málaga, que para eso es del Rincón de la Victoria, y por eso dice en su canción "Opá, yo viacé un corrá, pa echá gallina y pa echá minino..." y claro, quien no se haya criado en un pueblo de málaga, cuando oye esto cree que el pobre Jesús quiere mezclar los gatos con los plumíferos y que se le va a montar una buena en el "corrá". Pues no señores. El minino se refiere al "gallo minino" una especie de gallinas y gallos más pequeños que los de tamaño estándar y que allí en Málaga se conocen como "mininos".

"El corrá" es sólo la canción que más fama ha cogido de El Koala, pero si alguien se preocupa de oír su disco completo verá cómo habla de las cosas de pueblo. El oficio de "capaó", La novia "cortijera" que su padre quiere casarla con un rico, "el arró con gallo" para comer, el cabrero desayunándose su morcillita, su rebanaíta de pan cateto con manteca colorá y su latita de fuagrá... en fin, qué os voy a contar, mejor paro porque me entran ganas de dejar toda esta mierda de la informática de altos vuelos y largarme para el pueblo a que mi padre me enseñe a plantar tomateras, pimientos y cebollas, que tiene el buen hombre un talento que más de uno quisiera. Vamos que mi padre escupe un hueso de chirimolla en el huerto y le agarra el árbol...

La ciudad está muy bien, pero a quien sólo conozca esta triste realidad de cemento, le pediría que antes de llamar antropoide, zopenco o cutre a alguien como El Koala, se de una vueltecita por los pueblos de Málaga y saboree un poco de lo que canta en sus letras. Y por cierto, si le llaman cateto, o me lo llaman a mí o a cualquiera de los de mi tierra, que sepan que los que somos de pueblo llevamos lo de ser catetos a mucha honra, y que por supuesto, ser cateto no es sinónimo de ser inculto. Y si no, echadle un vistazo en la página oficial de El Koala al currículum musical de este chavalote, o mirad el vídeo "unplugged" que se monta el tío en el programa Kabuki de la MTV.

 

Página oficial de El Koala

http://www.elkoala.es

 

Unplugged (Kabuki, MTV)

http://youtube.com/watch?v=b0NoTQnDIHY&search=opa%20marley

April 03

Tolerancia a medias. Hipocresía completa.

Algo que siempre me tocó las narices son esos lugares donde no puedes entrar si llevas zapatillas y no zapatos, o esos eventos y locales de riguroso "dress code" donde se supone que tienes que ir vestido de una determinada forma, vamos, algo así como la fiesta de fulanas y curas que daban los padres de Bridget Jones. Vale, lo del dress code todavía es respetable porque cada uno tiene sus fetiches, pero lo de las zapatilas es la tontería más grande del mundo. Es algo así como una "tolerancia a medias". Si vas con vaqueros rajados y polo de mercadillo, pero llevas unos fantásticos Martinelli, te podemos dejar entrar para que te pongas hasta las trancas y pierdas los papeles aullando sobre la barra como todo niño pijo que se precie.

Recientemente y desde la entrada de la nueva ley del tabaco he venido observando una nueva "tolerancia a medias" que me parece totalmente hipócrita. Es la de permitir en ciertos locales (contados por suerte) donde está autorizado el tabaco, el fumar cigarrillos pero no puros.

Probablemente algunos de los que lean esto no estarán de acuerdo conmigo, y respeto todas las objeciones que se pongan al respecto, pero quiero exponer mi postura.

Soy fumador de puros desde los 30 años aproximadamente y nunca he probado ni probaré un cigarrillo. Fumo puros de tamaño estandar cuando la ocasión lo permite y merece la pena, pero a diario, por razones prácticas fumo puros de tamaño mini, los más conocidos como "puritos". A todos los efectos este tipo de tabaco es comparable en duración y desprendimiento de residuos a los cigarrillos, con la ventaja de que la química más extraña que pueden llevar es la clara de huevo que se utiliza como pegamento de la hoja de tabaco para fijarla. Osea, cero porquerías...

El Domingo pasado paseando por la madrileña calle de Hortaleza paré a tomar café en un local donde he ido habitualmente hasta ahora. El Mama Inés. Nombre exótico que evoca tierras de buen café y buen tabaco de puros como Brasil, Cuba o Santo. Domingo. Al sentarme como siempre a charlar con un buen amigo que encontré allí e ir a encender mi purito, como de costumbre, algo que siempre he hecho en aquellos locales donde está permitido el tabaco, y en este lo está, el camarero llamó mi atención acerca de que no podía fumar ese tipo de tabaco en aquel local. El motivo es que tenían puesto un cartel, según él desde que entró en vigor la ley, donde se indica que se puede fumar tabaco, y también que no se pueden fumar puros.

Debo decir que en este local he fumado ese tipo de puritos hasta hace dos semanas incluso sentado en la propia barra del bar, y ningún camarero hasta ahora me había dicho nada. Por lo tanto mi indignación fue considerable, ya que las cosas o se hacen bien desde el principio o no se hacen, y por supuesto, el humo que desprende un purito no es comparable en absoluto con el de un puro estandar, pero se ve que a aquel camarero no le caí en gracia... qué le vamos a hacer.

En fin, al final respeté la absurda norma, me tomé mi té con leche servido con desagrado mientras observaba horrorizado los espantosos cuadros con que han decorado esta vez el local, fruto posiblemente de la mente calenturienta de alguien que no ha fumado muchos puros, pero sí muchos petas, y al pagar me cobraron un ticket de siete euros por un té con leche y menos mal que me di cuenta después y pude reclamarlo con el ticket en la mano.

Así que desde luego, a ninguno de mis amigos le voy a recomendar que vaya a un local cuyo nombre ni se sabe con qué fundamento se lo han puesto, donde te sirven sólo tres patatas contadas con la cerveza, donde te miran con desagrado por fumar algo diferente a lo que fuman los demás, donde te ponen un ticket equivocado por tres veces el valor de lo que te has tomado y encima te lo cobran y se callan a ver si no te das cuenta, donde los cuadros que ves en la decoración parecen salidos de la última peli de terror japonesa, donde se le ponen leyes a las leyes o se interpretan a su propio interés, y, en resumen y sobre todo, porque si a mí ya me deja de molar ir a un sitio, a ver por qué cojones se lo voy a recomendar a otros.

En fin, dicho queda, no os recomiendo el Mama Inés, porque no mola.

March 04

Vanguardias Menos Obtusas

Bueno, hoy los ánimos estaban mejor, así que decidí ir a ver la parte que me quedaba de la exposición "Vanguardias Rusas", en este caso, la que se expone en el propio museo Thyssen. Tengo que decir que en este caso me he visto gratamente sorprendido, así que voy a ironizar más bien poco. También quizá en esta nueva impresión influyeron las aclaraciones prestadas por mi buen amigo Luismi Balduque, gran experto en historia, el lunes pasado, camino de ir a tomar unas cervezas por los aledaños del Congreso de los Diputados después de un duro día de trabajo.
 
Gracias a él, comprendí que palabrejas como Constructivismo y Suprematismo en realidad tenían un cierto sentido, así que no me asusté mucho cuando hoy me encontré con nuevas tendencias como el Neoprimitivismo, el Rayonismo, el Cubismo, el Futurismo, y por supuesto, la fusión de estos últimos, el Cubofuturismo. En fin, que al final me he ido enterando de que todos estos ismos tienen una cierta base, que lo único que intentan es con un poco de buena fé, explicar lo que no tiene por qué explicarse, o intentar ponerle nombre a lo que no lo ha tenido nunca. Vamos, que ya me he enterado un poco de la historia, pero sigo pensando que en  arte abstracto, lo que te gusta, te gusta, y lo que no te gusta, no te gusta, punto pelota (me estoy liando...)
 
Bueno, al margen de tanto palabro extraño y tantas explicaciones imposibles sobre poliedros irregulares, tengo que estar agradecido a Tita por algunas de las obras que ha traído para que las veamos sus amados sobrinos. Hay piezas que tienen un cierto aura, ya sé que esto es muy relativo, y lo que para mí tiene ese no se qué, para otra persona no lo tiene, pero en mi caso personal, debo decir que me quedé embobado casi quince minutos delante de dos cuadros de Chagall, uno bastante conocido, "El Paseo", el otro, menos conocido, "La Aparición". Son piezas que no se puede explicar el por qué... verlas en fotos ya te hacen pensar un buen rato, pero como digo, verlas de verdad... es otra historia. Merece la pena estar ahí en la sala, sin prisa, pensando en lo que te sugieren cuadros como estos, sin necesidad de explicaciones sesudas... sólo lo que las tripas te dicen al respecto. Sé que peco de ser muy parcial, pero de toda la exposición, me quedo con Chagall.
 
No puedo cerrar esta reseña sin citar el cuadro de Iliá Mashkov Autorretrato con Piotr Konchatlovski. Una obra muy curiosa donde aparecen ambos pintores en paños menores mostrando cacha, mientras que uno de ellos se dispone a tocar un instrumento... no veo qué necesidad tienen de estar de semejante guisa para tocar una pieza con piano y violín... a no ser que... Cielos!!!!!
 
 
 
February 26

Vanguardias Obtusas

Bueno, La verdad, es que después de pasar una semana en la que parece que me ha mirado un tuerto, no es de extrañar que me levantara el domingo con ganas de hacer alguna de esas actividades que llevaba aparcada hace tiempo por ejemplo, la de visitar algún museo, algo que suelo hacer los domingos por la mañana, aprovechando la gratuidad de dichos eventos.
 
Recordé que mi buen amigo Luismi Balduque (que conste que digo tu apellido porque queda de lo más chic el tener amigos que se llamen así, y yo se que te vas a reír cuando leas esto...) me había recomendado que fuera a ver la exposición "Las Vanguardias Rusas" organizada por la inefable Tita. Dicho y hecho. En tres paradas de metro y un paseíllo me planto en el edificio de la Fundación Cajamadrid.
 
La verdad, para qué negarlo, la exposición está muy bien, y si alguien me pregunta, también la recomendaré. Al menos, la parte expuesta en el edificio de la Fundación, que es la que he visto (es gratis todos los dias que dure, la del Thyssen es de paganini). Esta parte de la exposición es la que comprende piezas a partir de 1915. En realidad tiene varias partes: pintura, fotografía, carteles de propaganda, y arte cotidiano.
 
La parte de fotografía me interesó sobre todo por observar que los ángulos y encuadres usados por los fotógrafos expuestos eran muy similares a los que me salen a mí cuando empiezo a tirar fotos a diestro y siniestro por ahí en plan japonés. Cielos! será que tengo algo de japo-ruso? que yo sepa mi familia no me lo ha dicho nunca, pero quién sabe... quizá el hecho de ser bajito, calvo y velludo sea simplemente un despiste genético.
 
En la parte de pintura me sentí en uno de esos momentos en que pienso si soy yo el inculto o es que no me quieren explicar las cosas para que yo me entere. Osea me explico. Este es un párrafo del folleto que me dan a la entrada:
 
En 1915 tuvo lugar la presentación del suprematismo, cuando Malévich, su principal teórico, mostró por primera vez la exposición 0.10 el conjunto programático del sistema plástico del suprematismo.
 
Osea, vale... el caso es que cuando miro los cuadros de Malévich, acerca de los que me está hablando este párrafo, son cuatro óleos de un metro por un metro, uno con un símbolo menos "-" , otro con un símbolo mas "+", otro con un punto negro enorme y otro con un cuadrado inmenso. Para colmo, al del símbolo menos lo titulan plano alargado y al del símbolo más cruz negra vaya, y yo que pensé que eran símbolos matemáticos. Al menos me quedé tranquilo porque a los otros sí los llaman como debe ser círculo Negro y Cuadrado Negro Vale, al menos soy sólo inculto a medias.
 
Después de quedarme un buen rato mirando los cuatro cuadros como hacía todo el mundo, no vaya a ser que me miraran mal, me voy a la otra pared y me encuentro con obras de El Lissitzky (lo digo así porque suena como si supiera de quién hablo jeje). Son unas composiciones a base de rectángulos que bueno, algunas quedarían muy monas en el futuro salón de mi casa, en fin, como me gustaron, leí lo que ponía en el folleto acerca de ellas:
 
Los Proun de El Lissitzky, al unir la doctrina plástica de la superficie plana suprematista con las leyes de la edificación constructivista y proponer una fórmula de desarrollo del suprematismo en el espacio, son el mejor ejemplo de esta síntesis
 
Jo! y yo que pensaba simplemente que quedarían monas en mi salón... ay que ver... ahora entiendo por qué la gente que hace los folletos para los museos gana una pasta... con esa labia...
 
Bueno, aun así, debo decir que esta parte de la exposición me gustó bastante, y respeto mucho todo tipo de arte, pero en arte abstracto, simplemente pienso que algo te gusta, o no te gusta, punto. Cualquier comentario posterior simplemente me sobra. Sobre todo, en abstraerme de los comentarios del folleto y de los que de paso hacían señoras con visón (serían las mismas del preestreno de Harry Potas?) me ayudó mucho el hecho de llevar mi fantástica PDA multimedia con auriculares bluetooth con música de Kraftwerk, que pegaban mucho con la exposición de arte abstracto (abstraerme... abstracto... captais?).
 
Bueno... seguimos por la exposición de carteles, revistas y folletos de propaganda comunista de la época. Esta parte también es bastante molona. No te enteras de nada de lo que dicen los carteles pero te lo explican muy bien en los comentarios que ponen al lado. La verdad es que el único momento en el que casi me parto de risa es cuando veo un folleto titulado Conversaciones sobre poesía con un inspector fiscal de Alexander Ródchenco. En fin... en otro contexto y otro pais puede que fuera hasta algo con sentido, pero aquí y ahora, sólo puedo decir... sin comentarios.
 
De la parte de arte cotidiano eran muy monos los juegos de té con motivos de arte constructivista (los rectangulitos y las rayas atravesándolos, recordais?) y los retazos de telas estampadas con hoces y martillos... no se, pero no me veo vistiendo una camisa con esos estampados, claro que en aquel pais y aquella época causarían furor.
 
Bueno, en cualquier caso, siempre tengo que sacar la nota irónica a todo, para eso está la vida no? para soltar alguna sonrisa de vez en cuando, aunque sea de nosotros mismos y lo que nos rodea... Pero vamos, que la exposición está muy bien y si quereis ir, os la recomiendo. Fundación Caja Madrid, en Plaza de San Martín, 1. Allí la podeis encontrar hasta el 14 de mayo.
 
PD. Los títulos de las obras y las citas del folleto son pura realidad, palabrita que lo juro.